Derek Walcott

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Estoy intentando averiguar si estoy preparada para las cosas de la vida o si todavía me falta un toque de fuego, un golpe de suerte, un soplo de viento. Estoy intentando averiguar si estoy preparada para leer al poeta Derek Walcott*. Murió hace más de un mes y he empezado a buscarle por todas partes. Me sobra tristeza y me falta paciencia. Me doy a los demonios y ellos no me hacen caso. Aferrada a unos versos hallados en la red, ensayo la superación de la risa y el llanto. Me muevo despacio, espero a un lado del camino a escuchar un cántico, una melodía lejana, algo que me infunda valor. Necesito llegar y seguir los pasos de la tribu interminable.

Walcott se ha ido pero dentro mi puño aprieto con fuerza y arrugo un papel viejo. Ojalá sea un mapa.

Volcán

Joyce temía al trueno,
mas durante su funeral los leones del zoológico de Zurich rugieron
¿Fue en Zurich o en Trieste?
No importa. Son leyendas, así como
es leyenda la muerte de Joyce,
o el rumor obsesivo de que Conrad
ha muerto, y Victoria es irónica.
Desde esta casa en el acantilado
sobre la franja del horizonte nocturno
es posible ver el resplandor de dos grúas a lo lejos
en el mar
hasta la hora del amanecer; es como
el resplandor del cigarro
y el resplandor del volcán
al final de Victoria.
Uno podría abandonar la escritura
por esas señas de los grandes
que lentas se consumen, y ser en cambio,
su lector ideal, meditativo y
voraz, haciendo que el amor por las obras maestras
sea superior al intento
de repetirlas o mejorarlas,
y ser así el mejor lector del mundo.
Por lo menos eso necesita del asombro
que se ha perdido en nuestro tiempo;
tanta gente lo ha visto todo
tanta gente es capaz de predecir
tanta que se niega a aceptar el silencio
de la victoria, el desinterés
que arde en la médula,
tantos no son más que
ceniza erguida cual cigarro,
tantos dan al trueno por hecho.
¡Cuán común es el relámpago, qué perdidos están los leviatanes
que ya ni siquiera buscamos!
Había gigantes en aquel entonces.
En aquel entonces se liaban buenos cigarros.
Debo leer con más cuidado.

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